Contacto

El ser humano lleva décadas enviando mensajes al espacio exterior en busca de una respuesta. De algún modo, este blog se me antoja algo parecido. Me identifico con el dedicado operador de radio, apasionado, diligente.

A mí me encanta escribir, lo haría incluso si cada letra que escribo nunca llegara a rebotar contra el suelo, aunque el espacio que nos separa fuera un abismo sin eco. Y sin embargo, qué fantástico sería escuchar al otro lado algo sin nombre, circunstancias o prejuicios, y poder responder con una honestidad de otra manera imposible, encontrando en el otro una parte de uno mismo que nos haga saber que no estamos solos.